Originario de la región francesa de Auvernia, este queso de leche de vaca ha tenido muchos devotos a lo largo de los siglos, entre ellos el rey Luis XIV. De pasta semi-blanda y corteza gris o naranja, se lavan alternativamente con agua salada y agua dulce para lograr el sabor y textura adecuados y se dejan madurar en un lecho de paja limpia.